
Secuenciación dirigida (NGS) en oncología: qué detecta y cuándo usarla
Secuenciación dirigida (NGS) en oncología: qué detecta, cuándo se recomienda y cómo interpretar un reporte
La secuenciación de nueva generación (NGS) se ha convertido en una herramienta clave de la medicina de precisión porque permite analizar múltiples genes y biomarcadores en una sola prueba. En oncología, esto se traduce en la posibilidad de identificar alteraciones genéticas del tumor que pueden orientar decisiones clínicas, elegibilidad para terapias dirigidas, inmunoterapia o ensayos clínicos, dependiendo del tipo de cáncer y del contexto.
Dentro de NGS existen varias estrategias; una de las más utilizadas en práctica clínica es la secuenciación dirigida (targeted NGS): paneles que analizan un conjunto específico de genes y regiones con evidencia clínica relevante.
Objetivo de este artículo: explicarte, con un enfoque práctico, qué es la NGS dirigida, qué puede detectar, cuándo suele recomendarse y qué significa (y qué no) un resultado.
1) ¿Qué es la secuenciación dirigida (NGS) y en qué se diferencia de otros enfoques?
NGS dirigida (panel)
Analiza un listado definido de genes/alteraciones (por ejemplo, 50–500 genes, según el panel).
Suele enfocarse en alteraciones con mayor utilidad clínica (terapias, pronóstico, ensayos).
Exoma completo (WES) o genoma completo (WGS)
Analizan más regiones del ADN, pero no siempre son necesarios para la toma de decisiones rutinaria.
Pueden ser útiles en escenarios específicos (por ejemplo, tumores raros, cáncer de origen primario desconocido en algunos contextos), pero no son el estándar para todos los pacientes.
Por qué la NGS dirigida es tan común: ofrece un balance entre cobertura profunda, tiempos de respuesta y enfoque en genes con evidencia clínica, lo que facilita su integración al flujo clínico.
2) ¿Qué puede detectar un panel NGS dirigido?
Dependiendo del diseño del panel y del tipo de muestra, un panel dirigido puede detectar:
a) Variantes puntuales y pequeñas inserciones/deleciones
Cambios en “letras” específicas del ADN (SNVs) o pequeñas inserciones/deleciones (indels), frecuentes en oncología.
b) Alteraciones en número de copias (amplificaciones o deleciones)
Por ejemplo, ganancias o pérdidas de regiones/genomas (CNVs), cuando el panel y el análisis están validados para ello.
c) Fusiones génicas / reordenamientos
Algunas fusiones son relevantes porque existen terapias dirigidas en ciertos tumores o biomarcadores “tumor-agnostic” (dependen de la alteración, no del órgano). La recomendación de evaluar fusiones aplica especialmente cuando hay tratamientos disponibles para ese contexto.
d) Biomarcadores complejos como MSI o TMB (si el panel lo incluye)
MSI (inestabilidad de microsatélites) puede orientar decisiones relacionadas con inmunoterapia en algunos escenarios (según el tipo de tumor y guías).
TMB (tumor mutational burden) requiere estandarización; existen recomendaciones específicas para validación y reporte porque puede variar según metodología y bioinformática.
Importante: no todos los paneles incluyen MSI/TMB o los reportan con el mismo enfoque. La utilidad depende del tumor, el tratamiento disponible y la validación del método.
3) ¿Cuándo se recomienda considerar NGS dirigida en oncología?
No existe una sola regla universal para todos los cánceres, pero las guías y posiciones clínicas coinciden en que el perfil genómico tumoral puede ser particularmente valioso en pacientes con cáncer avanzado o metastásico, cuando hay opciones terapéuticas dirigidas y/o ensayos clínicos disponibles.
Escenarios comunes donde suele aportar más valor
Enfermedad avanzada/metastásica en la que se busca terapia dirigida o inmunoterapia basada en biomarcadores.
Cuando existen terapias aprobadas para biomarcadores específicos (por ejemplo, ciertas fusiones, mutaciones o amplificaciones), y se requiere confirmar la alteración con un método adecuado.
Cáncer de próstata metastásico, donde ASCO recomienda realizar tanto pruebas germinales como somáticas con paneles para orientar manejo (incluyendo decisiones terapéuticas en contextos específicos).
Cuando el plan clínico puede cambiar según el resultado (p. ej., escoger entre líneas de tratamiento, acceso a ensayos, etc.).
4) ¿Tissue NGS (tejido) o liquid biopsy (sangre)? Diferencias prácticas
Tejido tumoral (FFPE)
Es el estándar clásico para la mayoría de perfiles somáticos.
La calidad depende de variables como porcentaje de células tumorales, fijación, degradación del ADN y artefactos.
Biopsia líquida (ctDNA)
Puede ser útil cuando no hay tejido suficiente o cuando se busca un panorama de heterogeneidad tumoral.
También tiene limitaciones: si el tumor libera poco ADN al torrente sanguíneo, puede haber falsos negativos.
Idea clave: tejido y sangre no compiten; se complementan. La selección depende de disponibilidad de muestra, tiempo, carga tumoral y objetivo clínico.
5) Cómo leer un reporte NGS (sin perderse en tecnicismos)
Un reporte bien estructurado suele incluir:
a) Resumen de hallazgos “accionables”
Aquí aparecen alteraciones con potencial implicación terapéutica o de elegibilidad para estudios, usualmente organizadas por niveles de evidencia clínica.
b) Detalles técnicos mínimos indispensables
Tipo de muestra (tejido/sangre), tumor primario/metástasis
Región analizada (contenido del panel)
Sensibilidad y límites de detección (p. ej., VAF mínima)
Métricas de calidad (cobertura/profundidad)
c) Variantes de significado incierto (VUS)
Un VUS no es un “positivo” clínico. Muchas guías de práctica recomiendan evitar cambios terapéuticos basados solo en VUS sin evidencia adicional y sin contexto clínico/molecular.
d) Señales que ameritan evaluar riesgo hereditario
Aunque el panel sea somático, a veces un hallazgo puede sugerir la necesidad de confirmar si es germinal (hereditaria). Esto debe resolverse con evaluación clínica y, si aplica, prueba germinal y consejería genética.
6) Limitaciones reales de la NGS dirigida (lo que debes explicar al paciente)
Para comunicar con claridad, conviene mencionar estas limitaciones:
“Negativo” no siempre significa ausencia de alteraciones: puede depender de la cantidad/calidad de tumor, sensibilidad del método o del panel (no todos los genes/alteraciones están incluidos).
Heterogeneidad tumoral: distintos sitios del tumor pueden tener subclones diferentes; una muestra puede no representar todo.
Artefactos de FFPE y preanalítica: la forma en que se procesa el tejido puede introducir sesgos; por eso existen guías de validación, control de calidad y reporte.
TMB/MSI requieren estandarización: su valor clínico depende de validación y consistencia, por lo que hay recomendaciones específicas para su validación y reporte.
7) Tendencias recientes: del “resultado” a la decisión (Molecular Tumor Boards)
En muchos centros, los resultados NGS se discuten en comités multidisciplinarios (MTB) para priorizar hallazgos con mayor evidencia, decidir confirmaciones y alinear tratamiento o ensayos. ESMO ha publicado recomendaciones orientadas a estandarizar calidad y uso de estos comités en precisión oncológica.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿La NGS dirigida detecta “cáncer hereditario”?
No directamente. La NGS tumoral busca alteraciones del tumor (somáticas). Aun así, algunos hallazgos pueden requerir evaluación germinal para confirmar o descartar origen hereditario.
¿Qué tan rápido se obtienen resultados?
Depende del laboratorio, logística y tipo de muestra (tejido vs sangre). Lo importante es que el reporte incluya métricas de calidad y limitaciones.
¿Se debe hacer NGS a todos los pacientes con cáncer?
Las guías tienden a enfocarlo en escenarios con mayor impacto clínico (p. ej., avanzado/metastásico con terapias/ensayos disponibles), no necesariamente “a todos” sin criterio.
Nota importante
Este artículo es informativo y no sustituye valoración médica. La indicación de NGS, el tipo de panel y la interpretación clínica deben definirse con el equipo tratante y, cuando aplique, con consejería genética.
Referencias
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